Solíamos juntarnos
para divertirnos
como los buenos
amigos que éramos.
Cada fin de semana
era para echar
desmadre, y gozar
de nuestra libertad.
Éramos aún jóvenes
llenos de alegría
y con mucha energía.
Cuanto los extraño.
Aquello es algo lejano y borroso;
hoy todo es lúgubre y tenebroso.
Como extraño su compañía,
esos momentos, aquellos días.
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