Eran otros tiempos,
solo existía la diversión
y una sola obligación;
que buenos momentos.
Había tantas risas
con amistades ya extintas,
había amor y amistad;
nunca se sufría de soledad.
Tanto que uno de la vida aprende
a través de otras personas,
compartiendo su felicidad y tristezas,
siempre ayudándonos mutuamente.
Era un ambiente muy activo
cuando todos éramos amigos.
Tantas personas que conocimos
y que se quedaron en el camino,
y que hace tiempo no hemos visto.
Esos recuerdos prevalecerán
muy en el fondo de nuestro corazón,
memorias que nos recordarán
a aquellos que en el camino nos ayudaron.