Ya no puedo quedarme,
es hora de marcharme.
Aunque recuerde el porqué
me gustaba mucho hacerlo,
ahora debo de dejarlo,
no puedo seguir con ello.
Era bueno en lo que hacía,
aunque a veces no lo creía,
incluso llegué a amarlo.
Sin embargo, no todo era bueno,
había cosas con que lidiar;
pensaba que podría con ello,
pero al final, no lo pude soportar.
Decidí dejar todo atrás
y buscar en otro lugar
en donde seguir creciendo.
Ahora debo de seguir;
hoy me tengo que ir.