Mis intenciones eran otras,
pero nunca imaginé
sentir tanto por alguien.
Solo quería tu amistad,
pero sin darme cuenta
fui sintiendo algo más
por ti, querida amiga.
Tal vez siempre me gustaste,
pero no quería admitirlo
por el miedo a perderte,
de arruinar lo que construimos
juntos como buenos amigos.
Mis sentimientos me traicionan,
ahora no sé qué debo hacer.
Mi cabeza es un desastre.
No puedo dejar de pensarte.
¿Ahora qué haré?
Perderte me dolería,
mi querida amiga...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario