Tú me hechizaste
con esa mirada tuya,
y en ese instante
te deseé con toda el alma.
Cada que te veía pasar
me desmoronaba ante ti
y tenía ganas de besar
esos labios tan seductores,
darte todo lo que podía ofrecer
y amarte con todo mi ser.
Sin embargo, con otro estabas
siendo feliz; dejándote que te amara.
Lo único que me quedaba
era escribirte estas líneas
que tal vez no estés interesada
en responder, o siquiera leas.
Debía conformarme
con que tú fueras feliz,
aunque no fuera conmigo.
Tuve que dejarte ir...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario